jueves, 4 de marzo de 2010

Una historia de 50 dolares


Pablo, con el rostro abatido de pesar, se reúne con su amiga Laura en una cafetería a tomar un café. Deprimido, descarga en ella sus angustias... ¡Que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación!... Todo parecía estar mal en su vida.

Laura introdujo la mano en su bolso, sacó un billete de $ 50 y le dijo:
-¿Quieres este billete?

Pablo un poco confundido al principio, le contestó: 
-Claro, Laura... son $ 50, ¿quién no los querría?

Entonces Laura tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo una pequeña bola. Mostrando la estrujada pelotita a Pablo,volvió a preguntarle:
-Y ahora, ¿lo quieres también?

-Laura, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo $ 50, claro que lo cogeré si me lo das.

Laura desdobló el arrugado billete, lo tiró al suelo y lo restregó con el pie, levantándolo sucio y marcado.
-¿Lo sigues queriendo?.

-Mira Laura, sigo sin entender a dónde vas, pero es un billete de $50, y mientras no lo rompas, conserva su valor...

-Pablo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, sigues siendo tan valioso como siempre lo has sido... Lo que debes preguntarte es cuánto vales en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado.

Pablo se quedó mirando a Laura sin atinar con palabra alguna, mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro. Laura puso el arrugado billete a su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó:

-Toma, guárdalo, para que te acuerdes de esto cuando te sientas mal... pero me debes un billete nuevo de $ 50 para poderlo usar con el próximo amigo que lo necesite. Le dio un beso en la mejilla y se alejó hacia la puerta.

Pablo volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó y con una renovada energía llamó al camarero para pagar la cuenta...

¿Cuántas veces dudamos de nuestro propio valor?, ¿de que realmente merecemos más y que podemos conseguirlo si nos lo proponemos?. Claro que no basta con el mero propósito... Se requiere acción y existen muchos caminos. Trata de contestar a estas preguntas:

1- Nombra las 5 personas más adineradas del mundo.
2- Nombra las 5 últimas ganadoras del concurso de Miss Universo.
3- Nombra 10 ganadores del premio Nobel.
4- Nombra los 5 últimos ganadores del Oscar como mejor actor o actriz.

¿Qué tal?, ¿Cómo te fue?, ¿Mal?... No te preocupes. Ninguno de
nosotros recuerda los titulares de ayer. ¡Los aplausos se van!, ¡Los
trofeos se empolvan!, ¡Los ganadores se olvidan!.

Ahora contesta a estas otras:

1- Nombra 3 profesores que te hayan ayudado en tu formación.
2- Nombra 3 amigos que te hayan ayudado en tiempos difíciles.
3-Piensa en algunas personas que te hayan hecho sentir algo
especial.
4- Nombra 5 personas con las que disfrutes pasar tu tiempo.

¿Qué tal?, ¿Te fue mejor?... Las personas que marcan la diferencia en tu vida no son aquellas con los mejores credenciales, con mucho dinero, o los mejores premios... Son aquellas que se preocupan por ti, que te cuidan, las que de muchas maneras están contigo.

Reflexiona un momento. ¡La vida es muy corta!... Tú, ¿en qué lista estás?.
¿No lo sabes?... déjame darte una ayuda...

No estás entre los famosos, pero sí entre los que recordé para mandarles este mensaje.

* Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso en quien confías 2 veces.

* No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya lo habia leído hace mucho tiempo pero es excelente volver a ver esto y entre leer cada vez mas me hiciste pensar en mucha gente que quiero :-D y la imagen esta genial no
Carlos

Vancrof dijo...

Muchas gracias por el comentario y por tu tiempo!!!