miércoles, 27 de octubre de 2010

Asamblea en la carpinteria



Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y, además, se pasaba el tiempo golpeando.

El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.

Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás.

Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.

En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo.

Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble.

Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo: "Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabajo con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos".

La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas, y observaron que el metro era preciso y exacto.

Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.

Ocurre lo mismo con los seres humanos. Observen y lo comprobarán.
Cuando una familia, una iglesia o el personal de una empresa busca a menudo defectos en los demás, la situación se vuelve tensa y negativa. En cambio, al tratar con sinceridad de percibir los puntos fuertes de los demás, es cuando florecen los mejores logros humanos.

Es fácil encontrar defectos, cualquier tonto puede hacerlo, pero encontrar cualidades, eso es para los espíritus superiores que son capaces de inspirar todos los éxitos humanos.

5 comentarios:

Alvaro dijo...

Todos tenemos defectos y cualidades. Lo curioso en todo esto, es que por lo general las demás personas nunca ven las virtudes de los demás o los esfuerzos de estas personas por corregir sus defectos. Pero basta un error o un defecto pequeñísimo para que los demás se desboquen en críticas. Curioso es el ser humano. Tratemos de ver las buenas cosas de los demás. Eso sí, podemos aplicar críticaspero que sean constructivas y no destructivas. Excelente historia.

Saludos,

enmidoxa dijo...

Buen post ...
Me agradó la analogía, definitivamente buscar defectos cualquiera, pero saber reconocer cualidades es difícil ...

Vancrof dijo...

Muchas veces no reconocemos las cualidades de los demas por envidia, frustracion, etc..., es mas facil criticar, o "resaltarle" los errores a la otra persona... :s

Anónimo dijo...

Holla!buen trabajo su su blog!
Yo también soy una webmaster, me encanta blogs pero no me gusta en absoluto las redes sociales como twitter!
En cuanto a mi persona yo me llamo Luciana, nací en London pero por el momento estoy a hacer erasmus en otro Ciudad en el momento en Química para que pueda obtener mi doctorado.
Besos ,Nos vemos otro día...con la esperanza de que le hay gustado mi 1er comentario.
También tener que pedir disculpas por mi español, es la única manera de comunicarse con usted...

Vancrof dijo...

Muchas gracias por tu comentario Luciana... :)